La mayoría de los ataques a pequeñas y medianas empresas no son sofisticados: aprovechan contraseñas débiles, equipos sin actualizar y respaldos inexistentes. Estas cinco prácticas básicas protegen su operación sin grandes inversiones.
La mayoría de las empresas subestima el costo de una hora de sistemas caídos porque solo cuenta la factura de reparación. El costo real incluye ventas perdidas y clientes que no vuelven a llamar.
Cargar datos entre sistemas, armar el mismo reporte cada lunes o perseguir aprobaciones por correo consume horas que no aparecen en ningún indicador, pero sí en el cansancio del equipo.
Cada vez más pymes la necesitan para venderle a clientes grandes o participar en licitaciones. Esto es lo que certifica realmente y cómo saber si le toca a usted.
Adaptar su operación a una hoja de cálculo con macros o a un software genérico funciona hasta que deja de funcionar. Esto es lo que conviene revisar antes de decidir.